DE GRECIA A CHINA
“Un pájaro mitológico que no muere nunca, la Fénix vuela lejos, delante nuestro, observando con agudeza el paisaje y el espacio distante.
Representa nuestra capacidad visual para recoger informaciones sensoriales en el ambiente que nos rodea y en los acontecimientos que se despliegan en su interior. La Fénix, con su belleza absoluta, crea una increíble exaltación unida al sueño de la inmortalidad.”
(The Feng Shui Handbook, Feng Shui Master Lam Kam Chuen)
Sólo por el aura de misterio que la rodea, la Fénix China es similar a la mítica Ave Egipcia que renace permanentemente de sus propias cenizas. Representa el poder y la prosperidad, atributo exclusivo del emperador y de la emperatriz, los únicos autorizados para llevar el símbolo del Feng.
Dibujada de muchas maneras, a menudo con la frente de la grulla, el pico de un pájaro salvaje, el cuello de una serpiente, el caparazón de una tortuga, las estrías de un dragón y la cola de un pez, con los más bellos atributos de todos los animales, es la personificación de las fuerzas primordiales de los Cielos.
En el pico lleva los textos sagrados, en el cuerpo están escritas las Cinco Virtudes Cardinales, su canción contiene las cinco notas de la escala musical china y su cola tiene los cinco colores fundamentales: el azul (el Este, la primavera y la madera), el rojo (el Sur, el verano y el fuego), el blanco (el Oeste, el otoño y el metal), el negro (el Norte, el invierno y el agua) y el amarillo (el Centro, el emperador y la tierra).
Los dos colores yang, azul y rojo, se equilibran con los colores yin, blanco y negro.
La Fénix en esmalte, que sobresale elegante y orgullosa en el cuerpo de la estilográfica Omas “El Viaje del Ave Fénix”, la respeta con total fidelidad. También el cuerpo de la estilográfica, en cuatro versiones, ofrece cuatro de estos colores fundamentales; cambia, sin embargo, el metal de los acabados: esmalte amarillo con platino, rojo con oro, azul con plata y blanco con bronce.
En lo alto del capuchón hay un bellísimo jade, de un verde intenso, que recuerda el verde del plumaje.
El original clip se inspira en el movimiento y la armonía.
La Fénix vuela de Grecia a China, del Partenón, hábilmente reproducido en el capuchón, al Palacio de Verano, simbólicamente miniaturizado en el plumín, uniendo, con ocasión de los Juegos Olímpicos, dos grandes civilizaciones cuya influencia ha sido fundamental en la evolución de la Humanidad.
Geográficamente lejanas, ambas han dado sabiduría, filosofía, arte e innovación.
Esta pequeña obra de arte se presenta en un estuche de madera preciosa y su producción ha sido confiada, como siempre, a las manos de artistas-artesanos con una larga experiencia de muchos años |
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